
Parece ser que hacía siglos que no temblaba bajo mis raices...
Como si me hubiese vuelto un ser inmutable, sin derecho a avanzar ni ver más allá de la densa oscuridad de mis circunstancias.
Suficientes siglos como para olvidar qué se hace en estos casos, donde no hay logica posible, donde mis parámetros son inválidos.
Situaciones inmensurables... no estoy acostumbrado a ellas, no me siento preparado, no ocurrió en el mejor momento (existe el "mejor momento"?...)
Mientras tanto, parte de mí avanza vertiginosamente por territorios peligrosos y desconocidos. Por sendas nunca antes recorridas.
Pierdo el control...
Tengo miedo...
No sé cuán involucrado estoy...
Mis pies -creo-, hace mucho dejaron el área segura... y hoy no sé a dónde los lleva el alma...
Es como si parte de mí quisiera morir en el intento, presa de su fé desmedida en ella.... porque, sí señores!: es una mujer la que me tiene así....



